viernes, 22 de marzo de 2013

En la nube y gratis, ¡barra libre! (¿Google is evil?)

La semana pasada saltó la noticia: Google había decidido cerrar uno de sus servicios gratuitos en la nube, Google Reader. Esto ha creado una importante polémica, ya que muchos de sus usuarios se han sentido engañados por Google, que no ha tenido en cuenta sus sentimientos y necesidades y en su lugar ha atendido al "vil dólar".

Esta reacción me ha dejado, la verdad, bastante sorprendido. Y leche, voy a opinar, ¡que pa eso tengo un blog!

Ha habido gente que siempre ha demostrado muchísimo criterio y educación, como Enrique Dans (gran blog el suyo aunque ahora no esté de acuerdo con él), que de repente, en mi opinión, pierden un poco los papeles con tweets como este:



Traducción (no literal pero creo que sí bastante equivalente): "Ey, @google, ¿recuerdas tu última limpieza de Primavera, cuando te cargaste el Reader? Pues ahora coge el Google Keep y metételo por el ****..."   (Keep es un nuevo servicio que ha sacado Google durante estos días)

También debo decir que Dans ha reconocido su grosería en ese mensaje y que por lo demás ha dado explicaciones sobre su opinión aquí y aquí, pero... ¿qué ha ocasionado que tanto él como muchos otros pillen semejante cabreo?. ¿¿¿Qué ha hecho Google tan diabólico como para llegar a eso???.

Creo que casi nadie duda, o debería dudar, de que Google, como empresa privada, está en su derecho de pensar en sus beneficios por encima de los de sus usuarios. David Bonilla, por ejemplo, razonaba bien esto en un artículo sobre el tema. Pero creo que ese no es el meollo principal del asunto. De lo que se acusa a Google es de maltratar a sus usuarios en el cierre, de no ser justo con ellos. De "jugar sucio".

Yo creo que esto hace que el tema no sea tanto de lógica como de sentimientos, de corazones rotos. Como Maven y yo, vaya. Examinemos pues la historia de amor-odio desde sus principios.

Año 1999. Para todo el mundo, Google es ese buscador que ha salido en los últimos años y que es la leche, y que encuentra más cosas que Altavista y Yahoo. Bueno, no es para tanto, aunque, ¿te has dado cuenta?. Me está mirando.

Año 2000. Google empieza a sacar otros servicios en Internet, como AdWords, con el que empieza a mostrar las cartas de su estrategia empresarial. También empieza a llevar a cabo una de las prácticas que se convertirá en marca de la casa: comprar productos que han hecho otros y hacerlos suyos. Así nace Google Groups. Ey, pues parece que tiene su gracia y hace cosas que no están mal, aunque tía, no me enrollaría con él ni borracha.

Año 2002. Google crea Google Labs, con el que envía otro mensaje: "Nosotros molamos. Estamos continuamente investigando y probando nuevos productos para que todo lo que hagamos sea la leche". Se empieza a conocer que los empleados de Google tienen permiso para dedicar el 20% de su tiempo a proyectos que decidan ellos, y que son los que alimentan el Labs. Pues oye, vale, no es guapo... pero tiene algo especial, no sé cómo explicarlo. Aunque no está tan bueno como Migolsón, claro.

Año 2003. Compra Blogger, y con esto empieza a petarlo, por varios motivos. Por un lado, es un servicio que gana muchísimos usuarios, y que además consigue unir el nombre de Google a una nueva moda que se empieza a imponer en Internet, la creación de blogs. Por otro lado, supone un nuevo mensaje de Google al mundo: "No necesitas Windows, se pueden hacer grandes aplicaciones directamente en la web". No olvidemos que en ese momento Microsoft, su Windows y su Office dominaban el mercado, sin que aparentemente le importara usar malas prácticas para conseguir el monopolio (y estos de verdad, aunque también en esto hay cierta polémica). El caso es que empieza a mostrar otra de sus líneas estratégicas: cargarse a Microsoft, no enfrentándose en su mismo terreno, los sistemas operativos de escritorio, sino yendo más allá, cambiando el paradigma: llevemos las aplicaciones a la web, retornemos desde el ordenador monolítico hacia el cliente-servidor, aprovechando la existencia de Internet. Microsoft tiene su corralito muy bien montado, pero no está preparado para esa pelea. Hasta este momento, no se hacían "aplicaciones" completas en la web, que no se consideraba suficientemente cómoda para ello. Se hacían en Windows. Jo, tía, ¡me está empezando a traer loca! Es tan interesante en lo que dice, es tan sensible, tan especial... Migolsón está muy bueno, pero no mola tanto, te acabas dando cuenta de que es un soso, no tiene fondo.

Año 2004. Lanza GMail, y ahora ya sí que la lía parda. Sigue una inteligente estrategia comercial: aprovecha que ya tiene ganado un gran prestigio, y saca el servicio en forma de "beta privada" con invitaciones. Si quieres ser uno de los "privilegiados" en probarlo y usarlo, necesitas que alguien te dé una invitación. Los que la prueban hablan maravillas del producto, y además presumen de que "yo la tengo y tú no". Además, es que es verdad que GMail está realmente bien. Acaba de un plumazo con algo que hasta ese momento se sufría mucho en el correo electrónico: tenías que estar vigilando siempre el espacio libre que quedaba, y borrar mensajes. Se da una gran capacidad de almacenamiento a cada cuenta y santas pascuas. Aparte de esto, crea un sistema de agrupación de mensajes por conversaciones realmente bien pensado. GMail está tan bien, que 9 años después nadie ha intentado ni siquiera enfrentarse a él. Tía, ¡creo que me mola!, ¿pero qué se ha creído?, le he dicho de salir y me ha dicho que iba a tener unas semanas muy ocupado, ¡que ya me llamaría!. Te lo digo yo, ¡este no se me escapa!

Año 2005. Google cada vez lanza más aplicaciones en la web. Una de ellas de gran importancia con el tiempo, Google Maps, con un completísimo callejero de todo el mundo. Y siguen saliendo más servicios: Google Docs, Picasa, Calendar... Google Reader. Todos gratis. Sin publicidad. Google mola mucho. Google no piensa en ganar dinero, ¡Google piensa en nosotros!. ¡¡¡Tía, qué feliz soy!!! ¡Es perfecto, maravilloso, no tiene ningún defecto! ¡No hay nadie como él! ¡Y sólo piensa en mi, no le importa nada más en el mundo!

Siguieron pasando los años, claro, en los que Google fue dejando cada vez más claras sus estrategias comerciales. Apostó por los móviles con Android. Fue a "matar" a Internet Explorer con Chrome. Sigue intentando cargarse también a Windows, por un lado con los Chromebooks, por otro con Google Apps. Dejó claro que todo eso que nos estaba dando gratis tenía un precio: estaba obteniendo información sobre nosotros, para dar un servicio de publicidad ajustado automáticamente a nuestros gustos, que es revolucionario y con el que se puede ganar (claro) muchísima pasta.

Y es aquí cuando llegamos al meollo. Google nunca ha dicho que piense más en el usuario que en ganar dinero. Google acuñó desde el principio una frase: "se puede ganar dinero sin ser malvado". Se refería a Microsoft, claro. Microsoft aprovechaba su estatus de dominio para hacer el mundo un poco peor. Se saltaba los estándares a la torera. No le interesaban. Lo que le interesaba es que sus productos fueran oscuros y cerrados, y que no fueran compatibles con nada, para cargarse su competencia. Nada de usar formatos estándar de documentos para Office. Nada de usar estándares para las páginas web, ¿para qué?. Si lo que queremos es que todo el mundo use Internet Explorer. Personalmente, culpo a Internet Explorer y por tanto a Microsoft, de que el desarrollo en la web haya crecido tan lentamente.

De lo que se acusa ahora a Google es precisamente de esto: de ser malvado. De dejar tirados a sus usuarios. Sin embargo, lo cierto es que Google en ningún momento ha usado su posición de dominio para ocultar la información y cargarse a la competencia. Google ha hecho todo lo contrario, ha dejado siempre más o menos claro cómo acceder a sus servicios, ha creado APIs, ha fomentado los estándares. Si nadie se ha opuesto a Google en su terreno es porque nadie ha pensado que podía hacerlo mejor.

Una de las cosas que se le achaca es que "Google se equivoca". Suponemos que lo usa "mucha" gente. Suponemos que si es así le tiene que interesar a Google, sin pensar en qué gana Google con todo esto, sin pensar en que el mantenimiento de los servidores y del almacenamiento son dinero que Google pierde. Suponemos que si le interesaba hace 8 años le tiene que seguir interesando. Suponemos que Google ha hecho mal las cuentas, que claro que le tiene que interesar. Suponemos que Google quiere perjudicarnos para colárnosla por otro lado... ¿Por qué?. ¿Por qué va a ser así?. ¿Porque lo usamos yo y mis amigos?

Aparte de esto, digo yo, ¿qué se supone que tiene que hacer una empresa que está dando un servicio gratuito cuando está perdiendo dinero por ese servicio o sencillamente no le interesa continuar con él por el motivo X?. ¿Qué tiene que hacer para cuidar a sus usuarios y darles la posibilidad de migrar a otro sistema? ¿Para tratarlos bien?. En mi opinión, si quieres ir de buenas y buscas el bien de tus usuarios tienes que hacer esto:


1. Avisar con tiempo suficiente de cualquier cambio que quiera hacer en este sentido (cesar el servicio o cambiar sus condiciones)

2. Permitir a los usuarios extraer de alguna forma sus datos, para poder migrarlos a otro sistema

(habría una tercera, que no es aplicable a Reader: el día que Google decida cerrar otros servicios como GMail y Blogger, espero que durante un tiempo permitan configurar una redirección desde tu página o dirección de correo a otra página / dirección)


Esto lo ha hecho Google, y lo ha hecho muy bien. El mismo día que Google anunció que iba a cerrar Reader, Feedly ya aseguraba que iban a permitir una migración transparente sin que el usuario tenga que hacer nada. Esto lo puede hacer Feedly porque Google lo permite, ni más ni menos.

¿Y qué es lo que le piden los que se quejan?. Que Google ofrezca un reemplazo. Vamos a ver, pongámonos en la piel de Google, supongamos que somos nosotros los que damos ese servicio. Si el servicio no me compensa, porque he hecho cuentas y sé que no me compensa, no voy a hacer otro producto que haga lo mismo. ¿Y ofrecer a mis usuarios que se muevan a un producto de otra compañía?. Soy Google, estoy dando una garantía de calidad demostrada con los años. Si te ofrezco un producto de otra compañía, no te puedo garantizar esa calidad. No puedo responder de la otra compañía. Pueden ser unos chapuceros. Sinceramente, si Google hubiera hecho esto sí que estaría perdiendo algo de mi confianza. Y si resulta que no existe ningún producto similar con un nivel parecido, Google no tiene culpa de nada, hay que dejar que sea el mercado el que decida la realidad que hay detrás de todo esto. Una de dos, o aparece un buen producto aprovechando la buena base de usuarios (es lo que ha pasado con Feedly, que se estará frotando las manos), o es que nadie quiere hacerlo porque se pierde dinero con dicho servicio. El caso es que cualquiera puede hacerlo, Google no pone trabas.

Entonces, ¿qué es lo que ha ocurrido?. Yo creo que esto pasa única y exclusivamente por ser Google. Creo que había gente obnuvilada. Que confundió no ser malvado con ser tonto. Que pensó que Google era una ONG. Que usaban cualquier producto de Google sólo porque era de Google, aunque existiera otro mejor. Porque, claro, tenemos sentimientos. Y es tan bonito enamorarse, pensar que el otro es perfecto. Hasta que cualquier día te das cuenta que ¡zas!, es humano igual que tú. Y tiene necesidades igual que tú. Y que, vale, te quiere, pero está mirando a esa otra. Y en ese momento nos sentimos decepcionados y engañados.

Pero tranquilos, que eso se pasa. Se llama realidad, y si la sabes entender, es maravillosa. En cuanto te des cuenta de que pasa el tiempo y otras empresas van cerrando también sus servicios, y que ninguna hace eso que le exigías a Google (pero que tampoco tienes muy claro lo que era), y que al contrario, muchas lo hacen mucho peor... entonces igual vuelves a mirarlo y piensas "Oye, pues no estaba tan mal. Y ey, me está mirando".

lunes, 11 de marzo de 2013

West Bank: Crónica RetroMadrid 2013

Antes que nada, os presento al gran campeón del concurso, y ganador de la exclusiva camiseta de West Bank, con una impresionante puntuación de 196,900 puntos... ¡ARQUILLOS!

Arquillos, campeón del concurso West Bank

VTC con la camiseta de Ardent Monkey
También estuvo presente VTC, el segundo clasificado, con una puntuación de 144,910 puntos. VTC por su tenacidad y también gran puntuación, ganó un improvisado segundo premio, una camiseta de Ardent Monkey Games. Como anécdota, comentar que VTC hizo esta gran puntuación sin pasar de la fase 1, ya que no se había dado cuenta de que se podía mover de unas puertas a otras para pasar de fase (error nuestro, en realidad, ya que sólo se explica en la página del Play Store pero no dentro del juego). De hecho, el propio Arquillos nos comentó que para conseguir su máxima puntuación decidió no pasar de fase adrede y se quedó en la segunda, para conseguir ahí el mayor número posible de puntos.
VTC: "¡Así es más divertido!"

La experiencia ha sido muy gratificante, mucha gente pasó por el stand y nos comentaba que le había gustado mucho la conversión y que el juego seguía siendo un vicio a pesar de los años transcurridos. También hemos recibido mensajes del mismo estilo por otros medios, como Twitter, email o el propio Google Play. Incluso gente comentándonos que sus hijos y sobrinos pequeños (¡7 años!) estaban viciándose con el juego. ¿Los clásicos nunca mueren?.


"Foto de familia": los dos primeros clasificados, y Adr y yo haciendo el ganso

Por otra parte, tuvimos un visitante especialmente ilustre en el stand... ¡¡¡Álvaro Mateos, el creador del juego original!!!. Muy majete, y algo sorprendido por todo lo que estábamos montando, me estuvo enseñando la versión que hizo para iPhone (también hay otra para Windows Phone) y que está muy muy bien, con lo cual entre él y nosotros tenemos bastante cubiertos la mayor parte de dispositivos móviles. Añado que una de las preguntas que más nos hizo la gente en el stand fue si íbamos a hacer versión para iPhone. No, no vamos a hacer versión para iPhone, ya está hecha, es esta versión hecha por el propio Álvaro, está disponible en el Apple Store, y el interfaz es muy muy similar a la nuestra (tiene cosas de su propia cosecha, como la carga del juego en cassete). Más información en su web.

Álvaro y yo (y una luz al fondo para que no se vea nada,
¡ya le daré lo suyo al fotógrafo!)

La verdad es que no nos podemos quejar nada de la acogida del juego, en una sola semana desde su presentación lleva ya alrededor de 250 descargas, y ahora mismo la han puntuado en el Play Store 13 personas y todas le han puesto un 5 (la máxima puntuación). El concurso también ha sido un éxito, al principio me cortaba para no hacer puntuaciones demasiado altas y copar yo el top, y ahora ya ni estoy entre los diez primeros... ¡algo que pienso remediar los próximos días, cagontó!


Stand de Ardent Monkey
en RetroMadrid
Por otra parte, muchas publicaciones "retro" se han hecho eco del remake, ¡muchas gracias a todos!:

Tabla de puntuaciones al acabar el
concurso. ¡Impresionante!
Aparte de esto, la RetroMadrid en sí estuvo genial, hacía años que no estaba y me lo pasé realmente bien, muy bien la organización y muy buena calidad en general en el resto de expositores, con mucha presencia de máquinas arcade y "bartop" (a las que miro con deseo aunque al final me contuve y no llegué a comprar ninguna), y muchos imancitos, llaverillos, posters y demás coñas que tanto nos gustan a los retro-frikis. Muy buena la experiencia de compatir expositor con los amigos del CAAD, y genial haber conocido al gran Andrés Samudio (y muy buena su charla, intentando no caer en tópicos).

¿Y ahora?. Nuestro próximo reto es hacer que el juego sea atractivo para las nuevas generaciones, es decir, para la gente que no jugó ni conoció el juego original, ni tampoco le atrae especialmente la estética retro. Creo firmemente que la dinámica del juego es perfectamente válida para el público general, y vamos a intentar demostrarlo.

Para eso, estamos preparando una versión con nuevos gráficos hechos de cero y nuevos sonidos y músicas. Bueno, y con ayudas para que quede clarito cómo moverse entre las puertas, ¡sigh!.

Permaneced atentos al Play Store, cualquier día de estos puede aparecer una actualización del juego con la que podréis sentiros seguros para enseñársela a vuestros amigos, hermanos, padres, abuelos, hijos, sobrinos... y hasta a vuestr@s churris, sin que os miren con cara rara, en plan "que ya tienes una edad... ¡CRECE!".

miércoles, 6 de marzo de 2013

CONCURSO West Bank RetroMadrid

Saca la mayor puntuación en el remake de West Bank para Android, ¡y gana una estupenda camiseta!.

¡¡¡YA puedes empezar a participar, dale caña!!!

La camiseta se recogerá en la RetroMadrid este mismo Sábado. ¿A qué estás esperando?. ¡No dejes ni uno vivo!




Más información sobre el proyecto y su desarrollo aquí.

domingo, 3 de marzo de 2013

Proyecto: West Bank Android

En las últimas entradas, todas muy retro, he ido dejando pistas de que tenía un proyecto en marcha. Pues bien, hoy toca desvelarlo.

Durante estos últimos meses he estado programando... ¡¡¡un remake del WEST BANK para Android!!!.

El juego original

Corría el año 1986. La compañía española pionera por excelencia, Dinamic, estaba empezando a expandirse. Los hermanos Ruiz habían decidido no publicar sólo sus propios juegos, sino promocionar también juegos programados por otras personas. Los tiempos eran muy distintos a los actuales. Triunfaban los ordenadores de 8 bits (que normalmente se usaban como el equivalente a las consolas actuales), como el ZX Spectrum, el Amstrad y el Commodore, pero no existía prácticamente una industria del videojuego en España para ellos. Los juegos los hacía, normalmente, un adolescente en su casa, él solo o con un grupete de amigos.

Los hermanos Ruiz habían demostrado desde el principio una gran habilidad para publicitar sus juegos. Ese mismo año habían tomado la que probablemente fue su decisión más importante: encargar al gran Alfonso Azpiri que les hiciera las portadas. Gracias a esto, estoy seguro de que a mucha gente le sonará la estupenda portada del juego incluso aunque no llegara a jugarlo en su día. [Azpiri sigue en activo y en buena forma, actualmente y junto a Forges está publicando una original y divertida línea de adaptaciones al comic de libros de terror que os recomiendo, Horreibols and terrifics books].

Rocky fue el primer  juego cuya portada hizo Azpiri. Y a su vez, también fue el primer juego que publicó Dinamic hecho por un programador externo: Álvaro Mateos. Pocos meses después, programado por el mismo Álvaro y con portada del mismo Azpiri, aparecía el juego que nos ocupa: West Bank.

Al ser la programación tan artesanal, era bastante habitual que para inspirarse el programador se basara en una máquina recreativa (o directamente la copiara), ya que ellas sí que tenían una poderosa industria, con compañías grandes detrás como Sega y Nintendo. En este caso, el juego es un clon de la recreativa de Sega Bank Panic, aunque debo decir que las sensaciones al jugar uno y otro, dentro de sus parecidos, son bastante distintas. Además, el West Bank incorporaba cosas de su propia cosecha, como los duelos de final de fase.

El juego (tanto la recreativa como el que nos ocupa) era más simple que el mecanismo de un chupete. En resumen, tienes tres puertas que se van abriendo, si el personaje que aparece detrás te apunta con una pistola le disparas, si no lo hace le dejas tranquilico y te dejará una bolsa con dinero. Cuando haya dinero en las 12 puertas del banco, se pasa a la siguiente fase. Es un juego que prácticamente ya estaba anticuado cuando salió en su día, no olvidemos que para entonces ya habían salido virguerías como el Knight Lore, el Great Escape, el Cobra, el Batman o el Three Weeks in Paradise, todos ellos infinitamente superiores técnicamente.

¿Entonces?, ¿cuál es la gracia de esto?. Muy sencillo. A pesar de lo dicho antes, el juego triunfó porque... ¡¡¡es un juego DIVERTIDÍSIMO!!! 

El equipo: Ardent Monkey Games

Ahora damos un salto al presente, o sea, "ventimuchos" años después. Probablemente no conocéis a Muriel (@jdmuriel), pero creedme si os digo que si tuviera tiempo libre para hacer un 1% de las ideas que se le ocurren continuamente... el mundo se acabaría. Normalmente busca ideas para hacernos ricos, que yo siempre le chafo, pero un buen día se le ocurre otra cosa: "¿Sabes qué juego estaría muy bien para móviles?. El West Bank".

No es una idea que vaya a hacer a nadie precisamente rico, pero hay algo que es indudable: es un juego perfecto para interfaz táctil. No tienes que hacer una conversión chunga con una de esas crucetas dentro del juego que tanto se están usando. Cuando quieras disparar a un tipo, le das con el dedo. Simple.

Además, es un gran juego para partidas "a ratos". Para echar una partidilla mientras vas en el metro o esperas al pesado de tu amigo el tardón.

Por otra parte, llevaba ya tiempo con ganas de hacer algo en Android. La programación para móviles, todavía aunque cada vez menos, es lo que siempre me hubiera gustado que existiera cuando era estudiante. No entiendo cómo a día de hoy los aspirantes a informáticos no hacen programas o juegos en Android. Con el tiempo que le dedicaba yo a alguna basurilla de esas que hacía con el BASIC del Spectrum cuando tenía 13 años, podría haber hecho perfectamente juegos en el móvil, y más aún, encima se moverían con suavidad y serían perfectamente jugables. Incluso se puede conseguir algo de dinerillo si te lo curras bien. Ni te digo ya en la universidad. En fin, todo esto ya lo expliqué en mi entrada de presentación del blog, programar ahora es para nenazas.

El caso es que al final, a pesar de mis dudas por eso de que yo tampoco tengo casi tiempo libre, me convenció.

Por último necesitábamos un grafista. Aunque inicialmente usaríamos los gráficos originales del Spectrum, la idea es que también hubiera otros gráficos nuevos. Y además necesitaríamos dibujos o diseños para otro tipo de cosas, como por ejemplo... el propio logo del equipo.

Por suerte convencimos también a mi hermano, el gran Adr, que es un dibujante acojonante. Aquí por ejemplo podéis ver una serie de tiras cómicas que hizo hace tiempo (y que estaría bien que algún día continuara, la verdad): Operación Dragón... bueno, va, os pongo aquí un par de ejemplos, que mola:



Así, el equipo estaba formado. Tras arduas deliberaciones, decidimos llamarnos Ardent Monkey Games.


El remake

Me complace anunciaros que el remake ya está listo y está disponible en el Google Play Store, completamente gratis.




Los gráficos son estos que veis aquí al lado. ¿Ein?, diréis, ¡pero si esos son los de Spectrum!. Pues sí, la versión disponible actualmente es un calco del juego de Spectrum, con sus mismos gráficos y sonidos.

Las diferencias son: el interfaz táctil, que la puedes jugar directamente con el móvil, y que tiene una tabla de puntuaciones global en un servidor, que comparten todos los jugadores, y con la cual los piques están asegurados. Ya sé que esto hace que el juego sea sobre todo apto para el mundillo retro, pero en poco tiempo saldrá otra versión en la que permitiremos seleccionar el "skin" original o la versión con los nuevos gráficos y sonidos, con lo que el juego será más atractivo para el gran público que no ha visto un Spectrum en su vida.

En resumen, las similitudes con el caso del West Bank original son muchas... es una copia descarada de un juego anterior... lo han hecho unos chalaos en su casa (aunque ya no demasiado adolescentes [ejem])... y lo más importante de todo... ¡¡¡sigue siendo DIVERTÍDISIMO!!!


P.D.: En pocos días os cuento más, que tenemos una sorpresita preparada para la RetroMadrid de la semana que viene...

P.D. 2: Desde aquí, me gustaría también agradecer su amabilidad a Álvaro Mateos, ya que le comentamos nuestra idea de hacer un remake y nos dio sus bendiciones. ¡Álvaro, eres grande!

viernes, 8 de febrero de 2013

Ready Player One: Retro-frikismo con anabolizantes

Ya lo avisé en mi última entrada: me siento retro.

En esa ocasión, creando mi propio ZX Spectrum "netbook edition", ya mostré no sólo mi gusto por lo retro, sino que soy un frikazo de narices. Últimamente, aprovechando que he tenido unos días de vacaciones, he estado alimentando un poco más estos sentimientos leyendo la novela que hoy nos ocupa, Ready Player One.

Nos situamos, aparentemente, dentro de unos treinta y pi años. La generación nacida en los 70, esos que vivimos intensamente la cultura ochentera, somos ya los ancianos. Entre ellos, James Halliday es el mayor prototipo de frikazo que te puedes encontrar: encerrado en su propio mundo desde pequeño, sin amigos, y un genio de la informática. Así, este tipo creó un sistema chulo de realidad virtual llamado Oasis, en el que te conectas con tus gafillas, tus guantes y, si tienes pasta, incluso un traje y una plataforma con los que sientes prácticamente todo lo que le ocurre a tu avatar del mundo virtual. El sistema fue tan bueno, que unido a una crisis energética galopante y a que el mundo está hecho una mierda, la gente pasa más tiempo en el mundo virtual que en el real.

El caso es que el tipo va y se muere, y como tiene pasta hasta las orejas, pero no tiene ningún amigo ni familiar y como he dicho antes, vive en su propio mundo, se le ocurre... crear un concurso dentro de la realidad virtual, que comience con unos acertijos. El que descifre los tres acertijos y con ello consiga las tres llaves, podrá abrir las respectivas puertas y al hacerlo accederá a unos juegos. El primero que resuelva los acertijos y supere las consiguientes pruebas, heredará toda la fortuna del tal Halliday.

Ahí es cuando aparecen un montón de jugadores, los gunters, intentando desesperadamente descifrar los acertijos. Como tanto los acertijos como los juegos se basan en todas las frikadas que le gustaban al tipo en cuestión, se estudian su vida y todo lo que a este hombre le gustaba. Uno de ellos es nuestro protagonista, el segundo gran frikazo que nos vamos a encontrar, Wade - Parzival.

El libro es muy entretenido, tiene fundamentalmente esquema de videojuego, con los personajes continuamente pensando cómo resolver los retos. Pero a la vez no faltan unos malos, la pérfida empresa GSS y su cabeza visible Sorrento, que quiere ganar la pasta para hacer que Oasis sea de pago y no le importa hacer todo tipo de triquiñuelas para ganarla. Y hasta tiene una friki-historia de amor algo raruna y a la vez con poca chicha.

Sin embargo, si algo caracteriza especialmente a este libro son las continuas referencias a todo tipo de frikadas. El caso es que muchas de ellas ni siquiera son a videojuegos, películas, etc. demasiado populares, así que... obviamente en realidad son las que le gustan al tercer gran frikazo que vamos a mencionar: Ernest Cline, el autor del libro. De forma que al final y sin darnos cuenta somos nosotros, los lectores, los que nos estamos empollando en las cosas que le gustan a este tipo. Pero sin heredar una fortuna. Para que os hagáis una idea del nivel al que puede llegar este hombre, ahí tenéis una foto suya ¡con su DeLorean! (el coche - máquina del tiempo de Regreso al Futuro, recordad). Y no sólo eso, sino que lo tiene trucado mezclando otros elementos de El coche fantástico y Cazafantasmas. No os perdáis esta página, donde hay todo tipo de vídeos y fotos del invento.

Por si nos quedaba alguna duda de las similitudes entre Cline y el ricacho Halliday, basta con ver esta página en la que el tipo explica que... ¡creó su propio concurso, en el mundo real!. Al parecer, metió un huevo de pascua en el libro. Tirando del hilo, averiguas los acertijos, consigues tres llaves, abres puertas superas videojuegos... es decir, la misma estructura que el juego del libro. Al final, el premio era... ¡su DeLorean!. Desgraciadamente, chicos, el concurso ya acabó. El ganador fue este tipo, que se convierte así en el cuarto gran frikazo de este artículo.


Como decía antes, el libro está lleno de referencias a todo tipo de frikadas, todas ellas reales, es decir, han existido realmente. Algunas mencionadas sólo de pasada, pero muchas de ellas formando una parte muy importante del argumento. ¿De qué tipo?, pensaréis. Básicamente, ¡de todos!.

Por supuesto, hay fundamentalmente muchas referencias a videojuegos. Sobre todo se centra en dos vertientes: juegos de la Atari 2600, y juegos arcade de las recreativas. Entre las recreativas, clásicos como Pacman junto a otras mucho menos conocidas (al menos por mi) como Joust (juego gracias al cual, por cierto, nuestro cuarto frikazo de aquí arriba ganó su DeLorean, al conseguir un record mundial histórico para poder acceder al premio). Pero en general, casi todos los videojuegos que se mencionan son muy, muy pero que muy antiguos, básicamente de los inicios de los videojuegos. Sólo unos pocos son unos añitos más modernos, como el Black Tiger. También se mencionan los orígenes de las aventuras conversacionales, con juegos como Colossal Cave y Zork.

 

No pueden faltar tampoco referencias a películas y series, no tanto a las mejores pelis ochenteras, sino más bien a una obras con ciertos tintes frikis o geeks, como TronLos caballeros de la mesa cuadradaJuegos de guerra o Blade Runner.


Por otra parte tenemos referencias a juegos de rol, principalmente a Dragones y Mazmorras.


Y si lo que te gustan son los grandes robots, ahí nos sobramos: los tienes prácticamente todos, con intervenciones especiales de algunos como MechaGodzilla, Leopardon o Voltron. Y puestos a poner un personaje de Mazinger-Z, para qué vamos a poner uno conocido... ¡que sea una Mazinger travestida que no conoce ni su padre! (Minerva-X).


¿Música?. También. Alguna más conocida, sobre todo bailable, como Wham o Billy Idol, con otra más raruna y... aparentemente frikuna, como el grupo Rush.


Y más, más referencias de todo tipo, sin parar: comics, libros... ¡cereales!...



En definitiva, un libro muy entretenido para cualquiera, que se lee en un suspiro... pero sobre todo, ¡un libro imprescindible para todo buen friki!. Especialmente frikis nacidos a principios de los 70, claro. De hecho el autor me saca un par de añitos y sólo eso la verdad es que ya se nota.

Una vez acabado el libro, recomiendo hacer lo que acabo de hacer yo con este artículo: buscar las referencias que no hayamos reconocido (algunas de ellas realmente no llegaron a ser nada conocidas en España, así que dudo mucho que nadie español las reconozca todas), y ver de qué se trataba exactamente. Aunque, bueno, con este artículo ya os lo he puesto un poco más fácil (y eso que no he enlazado todo).

Diablos, ¡realmente lo he disfrutado!... ups, estoy pensando... estoooo... ¡¡¡¿me convierte eso en... el quinto gran frikazo de este artículo?!!!...


P.D.: Mi fiebre retro-friki se pasará en algún momento. Dadme tiempo... al menos hasta que pase la inminente RetroMadrid, para la que estoy preparando algo  ;-)

martes, 15 de enero de 2013

Cómo convertir tu netbook... ¡en un ZX Spectrum!

El netbook, ese mini-ordenadorcillo que te compraste hace unos años para navegar por Internet y pedaleos varios mientras estabas en el sofá. Y que ha quedado triste y anticuado desde que compraste tu flamante tablet, la herramienta ideal para el pedaleo y cuyo hábitat natural es el sofá, la cama y hasta el cuarto de baño (sí, yo también soy de esos).

¿Se le puede dar algún uso ahora?. Bueno, los cacharrillos pequeños siempre han tenido una ventaja, la obvia: no ocupan mucho espacio. Siempre se puede hacer alguna tontería con ellos. Si no que se lo digan a la Raspberry Pi, que se está poniendo de moda precisamente por eso, por todas las posibilidades que te da para hacer chorradillas con ella. Pero bueno, ya habrá tiempo de hablar de la Pi, que cualquier día de estos me la compro aunque sólo sea para ver si me decido a comprar la maravilla del frikeo que es el espectacular mini-arcade llamado Picade (lo descubrí hace unos días y todavía babeo).

Y es que últimamente me siento bastante retro. Ese sentimiento más bien absurdillo que imagino que surge sobre todo por la nostalgia. Llevo unas semanas leyendo el libro Ocho quilates, y reconozco que eso está levantando mi espíritu retro, aunque más que por el de los arcades, por el del ZX Spectrum. Al fin y al cabo ya habéis visto anteriormente que soy muy fan del Spectrum.

Mientras me decido por la Picade, que al fin y al cabo cuesta una pasta... ¿por qué no satisfacer mis necesidades más retro con algo que esté más al alcance?. ¿Por qué no darle un uso a ese netbook que está empezando a ser pasto de las telas de araña?. Reservando los arcade de recreativas para el Picade (yum!), ¿por qué no... convertir el netbook en un ZX Spectrum?. Al fin y al cabo, el Spectrum tenía un teclado, como el netbook. El tamaño de la pantalla es genial para el Spectrum. El tamaño del cacharrillo en sí es hasta parecido. Y qué leche, aunque ahora ya no deja de ser más que un caprichín tonto que jamás usaré, ¡en su día era un sueño tener un Spectrum de bolsillo con el que pudiera cargar los juegos sin tener que pegarme con el cassete!.

Manos a la obra. Mi netbook es un Asus eeePc 701. Me gustaría que tuviera un arranque dual, porque todavía me sigue viniendo bien para tomar notas en reuniones o presentaciones con el OpenOffice, para eso la verdad es que es genial, que se quiten todos los tablets. Y para que sea un Spectrum, necesito que arranque directamente como Spectrum y en pantalla completa. Así que necesito un nuevo sistema operativo, que sea ligero, que arranque lo más rápido posible y que tenga un emulador de Spectrum. Y que tenga drivers para el cacharrín. Una distribución Linux ligera, vaya.

Buscando por ahí encuentro que una de las distribuciones ligeras de las que más y mejor se habla es Puppy. Y mejor aún que eso: descubro que existe una distribución derivada llamada Puppy Arcade, que tiene incluidos emuladores para todos los cacharrillos imaginables, ¡incluyendo el Spectrum!. Y además se puede instalar directamente en un Pen Drive.

Primero me lío un poco descargándome otra distribución similar que hay que es Puppee Arcade, que en teoría está adaptada a los eeePC. Pero veo que está anticuada y tiene muchos enlaces rotos. No perdáis el tiempo con ella, no creo que merezca la pena.

Así que me bajo la ISO de Puppy Arcade y sigo las instrucciones para instalarlo en el pen drive. Primer problema: que arranque con el USB. Me meto en la BIOS del eeePC (F2 al arrancar), cambio el orden de boot de los discos. Ojo, está en Boot -> Hard disk drives, me llevó un rato de probatinas darme cuenta.

Segundo problema: al arrancar, la pantalla sale "fea". Y peor que eso, cualquier ventana que se intente abrir no aparece. Ir a Menu -> Shutdown -> Exit to prompt y te lleva a un terminal. Si lees el texto que te pone, te sugiere que si hay problemas con el vídeo ejecutes "xorgwizard". Lo ejecutas y ves que puedes elegir entre modo Xvesa, que es el que hay seleccionado, y modo Xorg. Selecciona este último, sigue las instrucciones y haz la prueba. Al acabar, ejecuta "startx". Et voilá!


Tercer problema: Copio algunos juegos de Spectrum y pruebo el emulador de Spectrum, y... ¿qué es esto?... ¿¿¿no tiene modo de pantalla completa???. La verdad es que no me gusta un pelo el emulador. Aparte de eso, la aplicación que tiene para navegar por los juegos de los distintos sistemas de forma cómoda, tampoco es compatible con el Spectrum. Tanto cogerse una distribución especializada para esto...

En este momento me temía lo peor. Al fin y al cabo, haciendo memoria recordé que no había visto jamás un emulador de Spectrum en Linux con pantalla completa. Y esta distribución no parece que admita ni ficheros deb ni rpm. Buscando un poco, encuentro que sí que existe un emulador con pantalla completa: FBZX. Lo pruebo en Ubuntu y parece que funciona realmente bien. Por supuesto, nada de distribuciones "pet", que es el formato que usa Puppy. Buscando un poco encuentro que sí que existe un .pet para FBZX, aquí, versión 2.1 aunque ya se va por la 2.10... pero es lo que hay.

Cuarto problema: Lo instalo y no funciona. Bueno, dice que instales primero el paquete que hay encima, iNES-3.6, porque si no le faltará la librería glibc2.7. Lo instalo. Nada, mismo error.

Mi piel empieza a cambiar de color un poco más. Una vez he pasado por suficientes tonalidades de violeta como para poder respirar, me decido a buscar la librería. Encuento la versión 2.10.1 aquí. La instalo y... ¡funciona!.


Quinto tema: en mi caso, prefiero instalarlo directamente en el disco duro. Voy a Apps -> Quick start y pulso "Install to HD". La verdad es que esperaba que arrancara más rápido, pero no se nota la diferencia, arranca igual de rápido desde el Pen Drive y desde disco, unos 30-40 segundos. Me decepcionó un poco, la verdad es que esperaba conseguir un arranque más rápido. Pero ya eran las ¡¡¡tantas!!! de la mañana y me había decidido a solucionarlo todo esa misma noche (y lo que ya no era noche).

Sexto tema: sólo queda un detalle más, hacer que nada más arrancar se vaya al emulador de Spectrum, y que arranque directamente en pantalla completa. Voy a Apps -> Browse Files, me meto en el directorio Startup, y creo un script "fbzx_exec", con este contenido:

#!/bin/sh
fbzx -fs


En fin, seguramente se podría haber hecho mejor. Seguramente haya algún Linux que arranque más rápido, y que sea capaz de tener una versión más nueva del FBZX. Pero por mi parte ahí se queda el tema.

Así que ya está, querido lector: ¡ya tienes tu ZX Spectrum de bolsillo!. ¡Ya puedes convertirte en el alma de las fiestas y ligarte a las nenas!. Bueno, o por lo menos ya puedes recordar los tiempos en los que mientras esperabas 10 minutos a que se cargara un juego, mientras lo conectabas a la tele y al cassete y lo llenabas todo de cables, fantaseabas... con tener un Spectrum autónomo de bolsillo como este. El Andrés de los años 80 ha cumplido un sueño.

Bueno, ¿y ahora qué puedo cargar?...



P.D. 1: ¿Os he dicho que al instalar todo esto se me jodió el sistema operativo principal, el Xandros, y ahora no consigo entrar con mi usuario?... bah, ¡tengo un Spectrum!, ¿a quién le importa tan nimio detalle?...


P.D. 2: Ya que estamos con lo retro y el Spectrum, me queda en el tintero hablar de un proyecto que estoy desarrollando últimamente... ¡en poco tiempo en este su blog!

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